“Hemos decidido dejar dejar de tener miedo y hacernos visibles”

 

Las violencias machistas no entienden de clases sociales, fronteras, culturas, orígenes o edades. Las mujeres sin hogar lo tenemos claro:

“En las calles y en las casas, sólo cambia el escenario: acosadas, violadas, agredidas, maltratadas”.

Cualquier mujer puede ser objeto de celos, comentarios machistas, violencia física, institucional, laboral, sexual, social, etc. por el simple hecho de ser mujer, porque vivimos en una sociedad machista. Todas las personas sin hogar han tenido miedo en algún momento y se han sentido vulnerables. Las mujeres sin hogar además de con el miedo y la vulnerabilidad cargamos con la violencia machista estructural que nos afecta a todas las mujeres.

Por eso un grupo de mujeres sin hogar hemos decidido dejar de sentirnos culpables, dejar de tener miedo y hacernos visibles. Y qué mejor que hacerlo a través de una canción y un videoclip: “Lo que nos afecta a nosotras, afecta a todas las mujeres. Por eso nuestra canción se llama 100xCientas.  Es un canto que denuncia, desde nuestro recorrido vital, las violencias machistas a las que hemos tenido que enfrentarnos. Por eso hemos elegido el micrófono como altavoz y el hip hop como género musical. Nos sentimos identificadas con las femcees, con las mujeres raperas y activistas musicales, que lanzan mensajes para acabar con las violencias machistas y el patriarcado.

Las mujeres que estamos sin hogar o en una situación de exclusión residencial somos objeto de violencias machistas de una manera más violenta y extrema. Además cargamos con más “estigmas” (por ser mujer y estar sin hogar), los agresores sexuales nos ven como un “blanco más fácil”, nos cuesta mucho denunciar ya que a menudo “no nos creen” porque somos personas sin hogar. En general ocultamos nuestra situación, por pura supervivencia, por no sentirnos más vulnerables.

Hemos conseguido dejar de sentirnos víctimas, nos hemos visto con calma en el espejo, nos hemos mirado entre todas en un proceso de trabajo grupal y colaborativo, hemos compartido nuestras historias y hemos cantado juntas:

“No soy una golfa. No soy una loca. Soy superviviente ¡¡Y una mujer valiente!!”

por nosotras, por quienes están como nosotras y por todas las mujeres. Para terminar con el machismo.