Por fin, tras cerca de cuatro años de soledad, silencios y abandonos, gracias a todas las maravillosas personas que me han ido ayudando día tras día desde Realidades y desde Santa María de la Paz y, por qué no decirlo, a una fortaleza que ni yo mismo sabía que tenía, vuelvo a sentirme razonablemente fuerte y seguro y vuelvo a trabajar. Aunque sin duda lo más importante es que ¡¡¡Vuelvo a sentir lo hermoso que es vivir!!!

Vicente

Administrativo